Arte religioso, arte comunitario.

sj
No hay arte sin espectador. El primer espectador de la obra de arte es siempre el propio artista, y, normalmente, el autor espera que su obra sea contemplada por un público, que puede variar mucho según la obra; desde los amigos del artista hasta potenciales compradores.

El arte sacro cristiano se inscribe dentro de una realidad esencialmente comunitaria, que es la Iglesia, y, por lo tanto, el “espectador” de la obra de arte es la comunidad religiosa.

De hecho, este carácter comunitario del arte sacro se deduce de la propia definición de religión. La definición “clásica” de religión es la que da Durkheim, que define la misma como “sistema solidario de creencias y de prácticas relativas a las cosas sagradas, es decir, separadas, interdictivas, creencias que unen en una misma comunidad moral, llamada Iglesia, a todos aquellos que adhieren a ellas.” Para resaltar esta característica, inmediatamente después de definir la religión, señala, “El segundo elemento que entra de este modo en nuestra definición no es menos esencial que el primero; pues, mostrando que la idea de religión es inseparable de la idea de Iglesia, hace presentir que la religión debe ser cosa eminentemente colectiva.”

En tanto que arte dirigido a una comunidad, parece evidente que el artista debe preocuparse porque esta comunidad se sirva de su arte de manera adecuada, por lo tanto, lejos de tratarse de un arte hermético, debe tratarse de un arte intencionalmente comunicativo.

Por suerte o por desgracia, el hermetismo ha sido un rasgo característico del arte de las últimas décadas, y en el intento de adaptar el arte sacro a los “nuevos tiempos”, se ha olvidado que el hermetismo artístico no es compatible con la religiosidad del mismo. Como consecuencia, encontramos en la mayoría de los templos construidos en las últimas décadas un arte que, como se suele decir, “no nos dice nada”.

El arte sacro tiene que estar abierto a la comunicación con los participantes en la liturgia, y tiene por tanto que utilizar un código común a la comunidad religiosa que va a servirse del mismo, una comunidad que comparte un lenguaje artístico que se ha ido formando a lo largo de los siglos y que forma parte de su identidad histórica.

(Imagen: Saint Joseph – Dony Macmanus)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s